Dicen que viajar abre la mente, cura el corazón y enriquece el alma! Podría decirse que es un panorama exquisito!
Hace no mucho tuve la oportunidad, con mucho esfuerzo y ahorros, de viajar a Cuba... un viaje increíble, una experiencia única y realmente fantástica.
Hoy simplemente me voy a remitir a una pequeña anécdota del viaje, de esas cosas que no te pasan todos los días.
Uno de los últimos días, mi hermana y yo decidimos hacer una excursión en barco. Era una especie de catamarán/velero/crucerito, muy bonito... el día estaba semi nublado, después despejó; muchísimo sol.
Vieron que cuando uno se va de vacaciones tiende a hacer cosas que no hace en su ciudad local, en su país etc. Así que bueno, esta niña pelo TANGA, sin mucho pudor...
Yo me había dicho a mi misma, "seguro que allá todas usan tanga"... bueno no era así, nadie usaba tanga. En el barquito era la única con el traste al aire! Y evidentemente no pasé desapercibida.
Mientras charlaba con mi hermana, y otra chica que habíamos conocido en el hotel, se nos acerca una señora, extranjera...
La mujer tendría unos 40 años aproximadamente, robusta, con cierto exceso de peso, pero tan simpática que esbozaba una sonrisa de esas que se dicen "de oreja a oreja". Era canadiense, y nos hablaba en francés o inglés... obviamente no domino ninguno de los dos.
El resultado de ese intento de conversación de locos fue más delirante que la charla misma! Ella me pedía una foto, una foto para el garage del marido... acá ya empieza a sonar raro, extraño, bizarro. Pero no llegamos aún al punto cúlmine.
La foto no era una foto cualquiera, no señores, era una foto de espalda... es más quería que posara onda gatito! jajaja una locura! Ante este pedido tan inesperado tuve que pedirle a la chica que estaba con nosotras que pose conmigo... solo nos pusimos de espalda y dijimos "que sea lo que Dios quiera".
La señora estaba enloquecida, quería que tiráramos pose... pero eso no pasó.
Si esto es bizarro, les aseguro que la historia no concluyó aquí... el viaje en barco continuó, yo seguía en tanga, a lo sumo me ponía mi vestido playero, ya que había mucho viento y por momentos me agarraba frío.
La señora canadiense, no sólo se habrá empapelado el garage del marido, y las calles de Canadá, sino que debe estar luchando con el pequeño sexópata de hijo que habré generado.
Esta mujer tenía un pequeñín de unos 6 años. El nene, después de que me sacaron la foto, se pasó todo el viaje persiguiéndome por todo el barco, hablándome en una mezcla extraña de franco-inglés que obviamente no comprendía, sólo sé que me señalaba el culo! Y se enojaba porque yo no lo entendía.
Los marineros del barco, la tripulación se descostillaba de la risa...
Parece que la carne argentina es 100% de exportación... estas redondeces se cotizan en bolsa!
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